Destina una parte fija de tus ingresos, por más pequeña que sea, a una cuenta separada que simbolice tu compromiso con tu crecimiento.
Puede ser un sobre físico o una cuenta digital.
El objetivo no es acumular, sino enseñarle a tu mente que existe espacio para construir y proyectar.
Día 5: Abre una cuenta semilla (aunque sea simbólica)
Recuerda: cada pequeño gesto consciente le enseña a tu mente que es posible crecer.
Acompaña este proceso escuchando el audio guiado “Coherencia & Prosperidad” todos los días para facilitar una integración profunda.


